El
PERIODISTA QUE HACIA DE ESPÍA EN SUS RATOS LIBRES.
Fernando aquella mañana puso el pie en el suelo, y recordó la
noche en la que no pudo pegar ojo, y a medida que avanzaba el amanecer se
distrajo mirando cómo el sol se asomaba tímido por el tejado del edificio frente
a su casa, mientras tanto miraba vio sorprendido como aparecía una inoportuna
nube con intención de ocultar al recién nacido, Fernando se echa de nuevo en la
cama, levanta los brazos para desperezarse, que al estar la ventana abierta el
frescor mañanero le hizo estornudar, y en esos momentos se dio cuenta de que
estaba más vivió que nunca, tanto que en su boca se dibujó una sonrisa de
satisfacción.
Pues desde hacía unos cuantos años estaba siendo para algunas
agencias de espionaje un comodín al ser llamado solo cuando no tenían a ningún
especialista que supiera ejecutar misiones que al parecer asumían poco riesgo como la de encontrar a ciertos personajes
dudosos, esos que sin ser delincuentes destacados se vuelven resbaladizos hasta
saber cómo desaparecer sin quedar
rastro, y era entonces cuando en estos casos era contratado cómo colaborador en
las llamadas misiones intranscendentes siendo para él su modus operandi, que le
permitía introducirse en ese mundo que siempre le fascinó cómo era la de
recuperar al delincuente con la mercancía; en una ocasión tuvo como misión
conseguir un violín que más tarde decepcionado supo que dicho objeto no
existencia, pero por su instinto supo de que fue una manera de distorsionar lo
que en realidad debía encontrar.
Fernando siempre tuvo la paciencia de saber esperar a que se
le presentara una buena oportunidad de
demostrar sus dotes de sabueso, pues nunca quiso seguir las directrices de
otros colegas, sólo se fiaba de su olfato que le decía cuando no había nada
claro en algunas de las búsquedas al estar estas enmascaradas de tal manera que
hasta la misma justicia no encontraba delito para pillar al personaje al saber
muy bien cómo esconder los hechos probados y no pudieran salir a la luz.
Entonces ¿valía la
pena jugarse la vida? Y después de haber
tenido algunos fracasos y cuando recibía de la misma agencia falsos indicios
que le incitaban a bucear más de lo debido en ciertos casos, supo que de
antemano estaban apañados.
Habían pasado dos
semanas sin trabajar y nadie llamaba a su teléfono, salió de la alcoba y se
duchó precipitadamente, se puso su mejor traje y salió a la calle como si algo
urgente le estuviera esperando, mientras tanto se acercaba a la calle Legazpi
en el tercer piso del número oo2, dónde tenía
su pequeña oficina sin pretensiones; pero sin motivo aparente y desde que salió
de su casa tuvo la intuición de que algo no tangible estaba pasando era ese algo
que ni siquiera se atrevía a imaginar. Al abrir la puerta de su despacho tuvo
la impresión de que estaba frío, impersonal, tanto que por unos momentos dudó
de que fuera su oficina, pues los muebles al mirarlos le parecieron
extravagantes, añejos, entonces recordó de que eran los mismos que cada noche
soñaba desde hacía dos meses, tanta era su inquietud que al despertar de
aquellos sueños por la mañana se preguntaba ¿Qué clase de espía soy si nadie me llama?
Con paso firme se dirigió al archivador, lo abrió con
cautela, todo parecía encontrarse en su sitio, pero de una de las carpetas se desprende una nota que
cae al suelo, la lee con avidez, pero aquella nota no decía nada que pudiera
inquietarlo, lo tira a la papelera, desesperado no sabía que hacer, con su
destino pues tenía la aprehensión, o al menos eso intuía, que algo no
funcionaba, ante estos pensamientos se vino abajo, entonces recordó cuando fue
llamado para hacer una entrevista como reportero en un piso de Móstoles, no
recordaba el nombre de la calle, pero recordó que el entrevistado dijo al hombre que lo
acompañaba, espero que este periodista sepa interpretar lo que quiero hacer,
pues lo que necesitamos es un profesional despierto y que no le tiemble la pluma cuando publique
el reportaje, y que sepa decir fehacientemente lo que tenían que contar; y entonces
añadió dirigiéndose a mí, pues sabrá muy bien que en el periodismo las noticias
pasan con mucha rapidez, hemos buscado a gente que trabaje como usted porque
tenemos noticias que tienen que ser traducidas con exactitud, pues esta es la
esencia de nuestro comunicado, mientras tanto el individuo sacaba una llave se
su bolsillo y la introducía en la cerradura de un buró que parecía recién
comprado, y sacando unos documentos de nuevo se dirigió a mi ¿Sería capaz de
hacer de esta entrevista y de estos documentos una noticia impactante?
Aquel mismo día después
de la entrevista y mientras descansaba después de haber recopilado toda la
información, alguien entró en la casa llevándose toda la documentación, dejándolo por unos días
en un estado de seminconsciencia.
Fernando ante este recordatorio su mandíbula se crispó, la luz que entraba
por la cortina entreabierta le parecieron cuchillos que se dirigían a su
cuello, se sienta ante su mesa de trabajo, que la silla ante su peso crujió como un animal herido, éste hecho hizo
que se levantase como si hubiera sido empujado por un resorte. Mira el suelo y
descubre que había sido renovado, las paredes parecían recién pintadas, sale
precipitadamente, con la mente ausente se dirige hacia la Gran Vía necesitaba
distraerse al encontrarse esta calle siempre a tope de gente.
SEGUIRÁ...

