Curiosidades:
¿Sabías que
la civilización más antigua que fueron (los Anunnakis) decían que el oro eran
las lágrimas del sol?


Queridos seguidores: NOS encontramos a las puertas de nuestra feria grande cacereña de San Fernando, donde los toros, la y la diversión están servidas, pero también hay que descansar y que mejor que relajarse con una buena lectura que permita seguir soñando, y que yo os recomiendo, LO QUE ESCONDE EL UNIVERSO, una novela vibrante, sugerente, misteriosa, que hace que descubráis muchos secretos del antiguo Egipto.
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FELIZ FERIA.


CIRO, EL PERSA
Os tengo que contar una historia, pero tengo tantas en la
cabeza que la verdad no sabía cuál os podía entretener más. Busco entre los recovecos
de mi memoria y, recordé una historia que quizás os guste.
Justo aquí, es donde comienza la leyenda de Ciro.
Astiages era rey de
los Medos, una noche tuvo un sueño que creyó podía hacerse realidad: soñó que
su hija Mandane comenzaba a orinar y que, al hacerlo con tanta cantidad, el
orín inundó toda Asia. Al día siguiente convoco con urgencia a todos sus magos
y místicos para que le dijeran el significado de aquel sueño, estos le
aseguraron que su hija tendría un niño y que poseería toda Asia.
Asustado del pronóstico y premoniciones que hicieron sus
magos y místicos y preocupado de que este sueño se pudiera hacer realidad,
inmediatamente casó a su hija Mandane con el rey de Persia Cambises, así el
niño que estaba por nacer, sólo podría optar cuando llegara su edad a ser el
rey de Persia.
Pero los sueños de Astiages no acabaron ahí, pues cada noche
y cuando cerraba los ojos, volvía a soñar, los sueños según sus magos no
parecían tener importancia. Pero una noche después de una fiesta que abusó del
alcohol, se acostó beodo, aquella noche soñó, que del útero de su hija brotaba
una parra cuyas ramas se extendían por toda Asia.
Aquella misma noche supo el vaticinio, su sueño podía hacerse
realidad.
Entonces hizo llamar a su hija, aquella noche los cielos
parecían bramar al paso de la caravana donde viajaba Mandana, ya que se
encontraba embarazada.
Después de meditar qué podía hacer después de aquel nacimiento, creyó que la
mejor opción era que tenía que deshacerse de su nieto que estaba a punto de
llegar, Astiages, mimó a su hija para que permaneciera en su palacio hasta dar
a luz, y cuando el esperado niño nació: Mintió a su hija diciéndole que el niño
había nacido muerto; para compensar a su hija de tan terrible pérdida convocó
que se guardaran tres semanas de luto a su pueblo por tan grande pérdida.
Mandana no se fio de su padre y antes de salir de palacio le
echó una maldición, mientras tanto por una puerta trasera del palacio a
escondidas salía uno de sus más fieles comandantes con el bebé envuelto en una
manta, pues tenía órdenes de ejecutarlo, pero el curtido militar se compadeció
del bebé, no teniendo valor para matarlo, entonces deambuló sin rumbo pensando
qué hacer con él, cuando se encontraba desesperado, se encontró con una familia
de pastores que dijeron deseaban tener
un hijo, Haspago, loco de contento por haber encontrado la solución, les
entregó al bebé pues ya no tenía que ejecutarlo.
El niño fue creciendo, mientras su abuelo, el rey, impartía
justicia a sus súbditos.
Pasaron algunos años desde aquel acontecimiento cuando en el
reino hubo un conflicto que la corte no sabían cómo resolver, entonces el rey
al verse mayor quiso pedir opinión a dos jóvenes de su reino para que
resolvieran su problema.
Cuando los jóvenes se encontraban ante el rey, éste se
sorprendió, al observar que uno de ellos era la imagen viva de su juventud,
entonces los retuvo unos días hasta poder averiguar de donde era originario
aquel joven de extraordinaria viveza, analizó su forma de moverse, de
comportarse. No necesitó mucho tiempo para darse cuenta que se trataba de su nieto.
Y, pensó, en su más fiel comandante Haspago, que le había
traicionado desobedeciendo sus órdenes, por lo tanto (su nieto seguía vivo) pero,
no obstante, se sintió satisfecho de saber que se había convertido en un hombre
aguerrido.
Entonces buscando la excusa de que aquellos dos jóvenes
habían resuelto el problema que aquejaba al reino, hizo preparar un gran
banquete, a su lado sentó a su fiel amigo el comandante.


De lo más alto y en el centro de este recinto amurallado y
donde se encuentra hoy la iglesia de San Mateo salen todas las calles que dan entrada y salida a
este punto neurálgico.
Pues se hicieron cuatro puertas de acceso una llamada de
Coria al Norte, la llamada de Mérida al Sur, por donde entraban los señores de
Ulloa, al Este la del Rio, por pasar cerca un río de donde se surtía la
población más pobre de linaje, llamada más tarde el Arco del Cristo, también se
cuenta que fue donde se formó el primer núcleo judío, al construirse cerca una
Sinagoga. Hoy ermita de San Antonio.
En el Oeste la puerta del Postigo.
Y la más llamativa es llamada El arco de la Estrella,
construida por sus vecinos pues la
construyeron sesgada ante las protestas pues sus carruajes entraban con dificultad a la Ciudad, al estar
protegidas por las murallas.
Hoy esta Ciudad es como un paseo mágico el caminar al
atardecer por sus laberínticas callejuelas bajo la luz oscilante de las
farolas, dónde las sombras se alargan mientras se escucha el susurro de la
brisa, que hace que los pensamientos te transporten al medievo, pues en
cualquier esquina hace que con la imaginación el entorno se convierta en pues magia
pues puedes llegar a encontrarte con un caballero embozado de capa y espada,
sin tener escapatoria pues los grandes portones de las casas solariegas se
encuentran cerradas porque en ellas se encierran celosamente un tesoro de historias que no se pueden profanar.
Ah no podemos olvidar entrar en el Museo donde se conserva
uno de los aljibes mejor conservado de
Europa, similar al de Estambul (Turquía). Subiendo y bajando cuestas iremos admirando
las casas fortalezas de los siglos XV y XVI.
La historia cuenta que las ansias de poder entre los vecinos,
se hizo insoportable, hasta que llegaron los Reyes Católicos, que pusieron
fin a las escaramuzas, ordenando
desmochar las torres, arqueras, saeteras, y troneras, sometiendo a si a los
señores feudales a la autoridad Real, aunque Cáceres en esos momentos no
pertenecía al realengo.
Los Reyes nombraron a
Diego de Cáceres y Obando capitán de los caballeros y gentes de guerra de
Extremadura, y esto hizo que reinara la paz.
Una vez terminaron estas guerras y rencillas entre los
vecinos, vino la reconstrucción de la Villa,
pues se abrieron en los muros de las casonas ventanas y balcones
transformándose las fortificaciones en
casas palaciegas, de diferentes estilos, barrocas, platerescas, góticas,
renacentistas, haciendo que entre todas ellas surgiera un conjunto singular.
Esta euforia por lo bello y lo grandioso hizo llamar la
atención de Felipe II que pernoctó en la
Villa, cuando venía de coronarse como Rey de Portugal.
Pues Cáceres se levanta sobre un solar romano, los cuales también nos dejaron como testigo de su paso el llamado Pozo de los Gitanos, el de La
Hierva, del Postigo, todas ellas torres albarranas de planta cuadrada.
En la plaza de Santa María, se puede contemplar La casa de
los Golfines de debajo de estilo plateresco.
También el museo del Mono, que nos ofrece en la fachada una
ventana conopial, mientras el tejado se encuentra coronado por gárgolas esculpidas en piedra con motivos fantásticos
del siglo XV.
Yo creo que el recorrido os va a gustar, lo haremos
lentamente, pero sin pausa, pues esta Ciudad es así como se tiene que
contemplar
Sin más os espero con impaciencia para poder disfrutar de un
misterio que quizás nunca se desvele, y eso es la que le hace ser mágica.
FIN


Hola a todos: Estoy pensando que si algunos de los que me estáis
leyendo os apeteciera hacer una visita virtual por Berlín de la mano de un
personaje de novela como es Scott, y que sin complejos te haga pasear, mientras
descubres un Berlín bullicioso y muchas
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Una de las novelas, de Teresa Sánchez Romero.
Seguro que pasarás una buena lectura pues la intriga va
impregnando cada paso de este singular agente

