De repente un pitido ensordecedor, agudo, se expande por el
campo que les hace perder la consciencia, Regreso en ese momento se despoja de
sus ropas y ofrece al grupo unos trajes de color azul cielo, que como autómatas
se ponen, el campo en esos momentos
pareció estático, solitario, los pájaros dejaron de trinar cuando ante ellas
aparece un autobús plateado de donde salen tres seres que las invitan a subir. Suben
sin oponerse al sentirse anonadadas, y sin tregua para pensar, por lo cual no
podían sentir miedo a lo desconocido.
En unos segundos el autobús se puso en marcha y, sin apenas
darse cuenta, apareció una Cuidad donde todo parecía relucir con intensidad,
las paredes de los edificios se encontraban pintados en oro y plata, los coches volaban,
las aves parecían mecánicas, pues a su paso iban dejando una estela de aromas
que embriagaban ¿Alguien sabe dónde nos encontramos? Dijo Julia, pero no tuvo respuesta, de la mano de Regreso
fueron conducidas hacia un edificio que parecía un templo donde fueron
invitadas a entrar, en una de las salas había una gran mesa donde parecían
deliberar unos cuantos hombres vestidos a la usanza de un siglo ya remoto; Alba
comenta, como en un susurro, fijaos estos que están sentados a la mesa creo que
son los hombres más insignes que han pisado la tierra, pues todas los hemos
estudiado en los libros de texto.
¿Pero qué hacían ellas allí? Elena se tapa la boca con las
dos manos para no gritar, pues se encontraban ante los más destacados
pro-hombres de la historia, mirad allí esta Leonardo Da Vinci, --también Valle
Inclán—Gaudí—Galileo Galilei--¿Era un sueño? A un lado de la mesa serena nos
contemplaba María Curie—a su lado Alexandre Graham Bell, todos ellos de lo más
granado que había pasado por la tierra.
Uno de ellos se levanta, me llamo Tesla, parece increíble que
nos encontremos aquí, entonces la voz de Gaudí sube de tono. ¿Me podéis decir
cómo va La Sagrada Familia? pues la dejé inconclusa, ya sabéis qué fue lo que
pasó, el silencio se apoderó de la sala, y entonces Regreso habló ¿Alguna de
vosotras ha creído que estos hombres notables destacaron en sus oficios porque
sí? Pues debéis imaginar que nunca pertenecieron a ese planeta llamado tierra,
solo estuvieron allí para demostrar que la inteligencia se tiene que cultivar,
pues se sabe que los terrícolas al parecer solo piensan en hacer fortuna, pero
ante la muestra que tenéis ante vosotras demuestra de que muchos más de estos
prohombres están dispuestos a enseñaros
que la virtud de ser no es lo mismo que la de poseer, aunque algo si sabéis de este
tema ya que sois docentes.
Continuará...


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