Navidad


Navidad


Uno de historia
Zimbabue irrumpe con sus muros inmensos de piedra en medio de
un paisaje solitario como uno de esos edificios
históricos sobresalientes ubicado en el África subsahariana llamados por
su significado “casas de piedra” sobre este lugar no hay apenas información, pero sin embargo
indica que fue un centro religioso y comercial de una gran ciudad que ejerció
como capital de un enorme y poderoso imperio llamado Monomotapia, alcanzando su
auge en el siglo XV gracias a sus yacimientos de oro.
Y por las luchas tribales
por el poder y el agotamiento del oro, hizo debilitar al gran imperio,
que los portugueses conquistaron con facilidad en 1629, y de esta manera fue cómo
desapareció del mapa, perdiéndose para
siempre la memoria de una historia.
No obstante, se tuvo la creencia de que las Minas del rey Salomón mencionadas
en la Biblia puede que estas se hallaran en el desaparecido imperio.
Poco después una
compañía holandesa fundó una compañía llamada
Colonias Orientales del Cabo, teniendo su enclave en El Cabo.


Otra de espías.
Lo llamaban el espía que volvió de la muerte.
Fue uno de los mejores espías del siglo XX, estuvo metido en
todos los fregaos, pues trabajaba para todos, para los “buenos” y para los “malos”
qué al encontrarse dentro de ambos círculos de confianza, esta privilegiada situación
hizo que encontraran en él una figura
sin la cual, ninguno de los dos bandos nunca hubiera llegado a las cloacas de la
política.
Era llamado el hombre de las mil caras, al encontrarse dentro
de una conspiración clientelar tan enorme que incluía lo mismo a gobiernos que
a políticos.
Su vida fue una vida de cine, pues fue trasladada con gran éxito a
la pantalla, se llamaba Francisco Paesa el espía español más mediático.


Algo de historia.
Era joven y estaba destinado en Burgos cuando conoció a una chica dos años menor que él procedente
de una familia burguesa de Lugo, era guapa, simpática y buena conversadora, los
dos eran de buen ver, pero por encima de todo sabían pasarlo bien juntos al
congeniar en lo que creían. sobre todo, en aquellos momentos dramáticos que se encontraban
viviendo una guerra, pues en su interior sabían que odiaban las circunstancias
al saberse demócratas al soñar con un mundo mejor, siendo su ideal de que todas
las personas debían hacer lo que estuviera en sus manos para contribuir en
hacer un mundo mejor.
Y así fue como se hicieron la pareja de espías más famosa del momento, engañando no se sabe cómo, pues lo mismo engañaban en
Portugal que en Inglaterra, transcurriendo su vida entre intrigas y engaños sin
que nadie se percatara de que eran agentes dobles. y dobles espías.
Este fue el secreto de un hombre español llamado Garbo
un espía que fue el número uno de
la historia en la segunda Guerra Mundial.

El gran maestre Jacques de Molay
Este caballero francés asumió la jefatura del Temple en 1292. Inmediatamente comenzó a
guerrear contra los musulmanes en defensa de las últimas posesiones que tenían
en tierra Santa, aunque, y una vez estos caballeros templarios fueron
derrotados, se replegaron hacia Chipre, desde donde inútilmente trataban de
animar a la reconquista de los Santos Lugares.
Pero les faltó habilidad política para poder afrontar esa
nueva situación que tanto se daba en el seno de la iglesia, que era como se
hacía en los reinos europeos, mientras ellos insistían en mantener la independencia de la Orden, sin darse
cuenta del gran poder que estaba
acumulando el rey de Francia.
Poco después estos caballeros fueron procesados por la corte
francesa, cometiendo una errática conducta al no confesar, pues guardaron
silencio, para más tarde retractarse, algo que no les ayudó.


Algo de
historia. El regalo envenenado.
Apodada la “Perla de Italia”
Virginia Oldoini, condesa de Castiglione, fue una célebre
aristócrata, conocida por haber sido amante del emperador Napoleón III. Cuenta
la leyenda que el rey español Alfonso XII se enamoró de ella, pero finalmente
se casó con su prima María Mercedes Orleans.
Como regalo de bodas Virginia le regaló un espectacular
anillo de oro con un gran ópalo, pero no sin antes haberlo maldecido. Al verlo
inmediatamente María Mercedes de Orleans se puso la joya presionada por su
belleza, y cinco meses después fallecía,
convirtiéndose en la primera víctima del ópalo maldito.
Tras la muerte de su esposa Alfonso regaló la joya a María
Cristina de Borbón-Dos Sicilias, muriendo poco tiempo después
Y continua el viaje del macabro anillo cae en manos
de la hermana del rey María Pilar, que
fallece un año después de un extraño mal.
La cuarta y última víctima fue el propio Alfonso XII, tras
haberse casado con la archiduquesa María Cristina. Esta ya viuda, se deshizo
del ópalo y, previamente bendecido, se lo ofreció a la Virgen de la Almudena.
Y la joya desapareció misteriosamente en el año 1885.


El origen de
los rusos en Kíev
A veces la historiase confunde en sus propios laberintos,
cuando ve en las noticias las sangrientas diferencias que están sucediendo
últimamente como la de separar rusos de ucranianos, pues se debería recordar
que a los primeros que se les llamó rusos fue precisamente a los príncipes
escandinavos llamados Varegos que fueron los que se asentaron en Kíev.
Concretamente fue cuando un hombre llamado Oleg que llegó al poder en el 880
para establecer la dinastía Rurkida, gobernando hasta fines del siglo XVI, en
esos momentos los Varegos comerciaban siguiendo los grandes ríos rusos cómo el
Dniéper y que se llamaban a sí mismos Rothsmenn, este gentilicio viene del
nórdico “Róthr” que viene a significar “remar” que a su vez se sostiene al
proceder del ruso.

